Tag Archives: robot-asesores

Asesores híbridos: la futura mezcla de humanos y tecnología en finanzas

Asesores híbridos, la fusión de tecnología y personas

¿Recuerda Robocop? Sí, ese policía medio humano y medio máquina. La película de Paul Verhoeven tuvo mucho éxito a finales de los años 80 del siglo pasado. Esa idea (la fusión entre humanos y máquinas) es un posible desarrollo en finanzas, pero por favor no espere un cyborg en un banco o en oficina de una gestora.

El asesor y blogger Michael Kitces propuso ya hace un año esta aproximación al asesor “cyborg” y lo ha vuelto a sostener hace unos días. Los robots financieros (los famosos robo-advisors) han cambiado profundamente el panorama financiero. Algoritmos, bajas comisiones y un ligera estructura son sus principales características, pero los humanos todavía tienen un papel en algunos modelos de robots financieros. Vean, por ejemplo, Personal Capital o Vanguard Personal Advisor Services, en donde hay una combinación de tecnología y asesoramiento humano.

Un informe reciente de My Private Banking indicaba que el modelo mixto de asesor alcanzará en 2020 los 3,7 billones de dólares y representará el 10% del total del patrimonio de inversiones en 2025. Por el contrario, los robots asesores puramente tecnológicos tendrán solo un 1,6% de la cuota de mercado. También mencionó una tendencia relevante: los robots asesores de marca blanca de proveedores tecnológicos para entidades financieras.

El fenómeno robo-advisor ha mostrado una evolución más compleja de la esperada. Al principio, parecía que las máquinas iban a sustituir a todo el mundo en la industria de gestión patrimonial. Sin embargo, estamos evolucionando a un paisaje mixto donde los robots financieros puros (Wealthfront, Betterment) y las plataformas automáticas para inversores autónomos (como T-Advisor) conviven en el mercado con entidades que han desarrollado sus propias plataformas (Vanguard) o compraron compañías existentes (como BlackRock hizo con Future Advisor) y con gestores y asesores híbridos.

El mercado tiene espacio suficiente para diversos modelos, pero es cierto que los cambios se están centrando en proporcionar un “toque humano” a las soluciones algorítmicas. Kitces, como ya hemos dicho, tituló su reciente post así: “El movimiento robo-advisor B2C está muriendo, pero su legado tecnológico vivirá”. El texto explica las dificultades del modelo puramente tecnológico, pero acepta la revolución en el sector que ha conseguido la tecnología. De hecho, subraya que la tecnología no está sustituyendo a los asesores, sino que su número crece. Los gestores de patrimonios han aceptado la tecnología y están aprendiendo cómo utilizarla para mejorar sus resultados. My Private Banking propone también diferentes aproximaciones y estrategias de las soluciones robot según el segmento de clientes.

En conclusión, el sector financiero ya es consciente de que los robots asesores no son una moda: son una solución estabilizada en el mercado y competidores reales a la relación clásica persona a persona en el asesoramiento. Pero el sector finalmente ha aprendido. Han olvidado las opiniones negativas y adoptado una visión diferente. La tecnología es un aliado y los asesores humanos tienen que librar la batalla en este campo si quieren sobrevivir. El modelo híbrido es una solución que completará progresivamente el sector de la gestión de patrimonios con el tradicional y el puro tecnológico. Veamos la tendencia en los próximos años y la cuota de mercado que ocuparán.

Robot-asesores: pros y contras

Módulo del robo-asesor T-Advisor

Posiblemente sea la tendencia en el mundo del asesoramiento: la lucha entre humanos y robots por el negocio. Esperemos que la lucha no acabe como en “Terminator” o en “Matrix”. Realmente, no hay razón para luchar. Los robot-asesores, o robo-advisors en inglés, aparecieron hace unos años para quedarse. No son una moda, sino una solución para un perfil específico de cliente. Además, no se crearon para expulsar a los asesores humanos del mercado, sino que hay algunos puntos de encuentro entre ambos.

En primer lugar, debemos establecer una categorización: no todos los robot-asesores son iguales. Algunas empresas han desarrollado puras herramientas automáticas y el cliente hace todo por sí mismo. Otras tienen estas herramientas y un soporte online de asesores. Por último, hay entidades financieras que tienen herramientas de inversión online para sus clientes.

En cualquier caso, todas han descubierto un nuevo mundo para la gente común: pueden hacer un seguimiento continuo de sus inversiones. ¿Cuáles son las principales ventajas de los robot-asesores?

  1. Las cuotas son bajas y transparente. Usted paga por un paquete con una lista de funcionalidades. Usted sabe en todo momento qué está pagando. La tecnología permite reducir los costes. Esto es una presión para los asesores humanos, pero tiene un efecto positivo en un mercado competitivo, puesto que los menos cualificados quedarán fuera pronto.
  2. La tecnología conecta con la nueva generación. Las personas mayores suelen elegir el contacto humano, pero los más jóvenes están muy vinculados con los teléfonos inteligentes y las tabletas. Los robot-asesores se ajustan con su forma de conectar con el mundo.
  3. Hay una mejora de la experiencia del usuario. Los clientes tienen un servicio 24/7 para seguir sus inversiones, hacer cambios o gestionar sus carteras.
  4. Los pequeños inversores tienen una opción. Los asesores tradicionales aceptan sólo a los inversores con un determinado volumen de activos. Los pequeños inversores no son rentables para ellos y han encontrado en los robot-asesores un modo de controlar su patrimonio. En realidad, los robot-asesores han democratizado las finanzas.
  5. Los clientes sienten el control sobre sus inversiones. Acceden a una amplia gama de datos organizados y relevante con múltiples ayudas para entender los conceptos.

Los robot-asesores ofrecen múltiples herramientas para los inversores

Los contras argüidos por mucha gente se centran en tres aspectos:

  1. No hay trato personal y los robots no conocen realmente los deseos y metas de sus clientes. Bueno, tenemos que señalar que los robots no nacen por sí mismos, sino que los desarrollan personas. Los desarrolladores son expertos en finanzas con una larga experiencia sobre las necesidades de los inversores. Eso sí, no hay una voz detrás del producto final.
  2. Los robot-asesores mostrarán sus debilidades cuando el mercado sea bajista. Ya veremos, cuando llegue. Estos sistemas automáticos tienen alertas para avisar a los inversores de un cambio en cualquier momento. ¿Qué ha pasado con los asesores humanos en mercados bajistas? Estamos seguros de que hay mucha gente no muy contenta con varios de ellos. Y otra cuestión: pensemos que hay una caída repentina y un asesor tiene que reaccionar para, pongamos, 10 clientes. ¿Cómo tiene que ir de rápido para resolver esos 10 problemas?
  3. El perfilado de riesgo es malo. Si es malo, incumple la legislación, por lo que hay que alertar. Estas empresas diseñan sus cuestionarios de riesgo para cumplir efectivamente con la normativa vigente.

De nuevo, hay puntos complementarios: diferentes segmentos, apoyo entre robot-asesor y asesor humano… El tiempo y el mercado dirigirán los desarrollos futuros, pero, en cualquier caso, hay espacio suficiente para los dos o para una combinación. El cliente decidirá la mejor opción que se ajusta a sus necesidades.